miércoles, 19 de mayo de 2010

La guinda del pastel

Como remate de  las desafortunadas actuaciones en el paseo de las Coronadas y su entorno, estamos asistiendo impávidos a la ejecución de las obras de la acera derecha del llano alto, intentando adivinar para qué servirán los rectángulos que se están formando entre la acera y la calzada.
Todo parece indicar que son aparcamientos. Sin duda, una idea genial, cada coche su corralito. El problema está en que tan solo podrán aparcar cuatro coches en toda la calle, y no hay que ser muy listos para deducir que en vez de dar soluciones al problema de aparcamientos en el centro lo estamos agravando.